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AMOR DE TU TALLA

AMOR DE TU TALLA 4

Esta es una metáfora que utilizamos mucho con la gente que acude con “mal de amores”.

De esta manera intentamos explicar la dependencia emocional, aunque suene un poco “superficial” la comparación sirve para visualizar la idea.

 Imagina que quieres comprarte unos zapatos…

 La primera pregunta que debes hacerte es ¿es necesario tenerlos? ¿puedes llevar una vida sin ellos? Parece una tontería, pero mucha gente no se hace esta pregunta. La mayoría de la gente, por el contrario, siente que llevar unos zapatos forma una parte fundamental en su vida, ni siquiera se plantea otras opciones, y las hay…

Sales a ver escaparates y visitas tiendas para conseguir unos, no llevas prisa, o al menos no una prisa inmediata, solo la que tú creas… (aunque la sociedad ejerce un poco de presión en cuanto al momento adecuado de “llevar zapatos”).

Debes tener claro que tipo de zapatos buscas, y fundamentalmente, cuál es tu talla, porque ¿cómo puedes dar con los zapatos adecuados si no tienes claro lo que quieres?

Es importante definir claramente y con todo lujo de detalles qué tipo de zapatos buscas, si queremos algo ocasional o algo que perdure en el tiempo, y qué características deberían tener los zapatos para cumplir con estos dos requisitos, ¿queremos algo para andar solo unos pasos o algo que nos acompañe en un largo camino?, además debemos dejar claro si queremos algo formal o más alternativo, si queremos priorizar la comodidad frente al aspecto exterior, y cual es el precio que estaremos en disposición de pagar por conseguirlos… en fin, muchísimos detalles, y hay que tenerlos claros antes de comenzar a buscar…

¿Que sucede cuando no tenemos claro estos puntos? Que terminas por quedarte con unos zapatos que no son de tu talla, o te aprietan demasiado y “te hacen daño” o te quedan muy holgados y al dar dos pasos salen disparados lejos de ti, o bien, puede suceder que cojas unos zapatos que no sean de tu estilo y que no vayan nada contigo.

¿Que ha sucedido? Con las prisas por coger unos zapatos no reflexionas sobre todo lo anterior, al principio no lo notas mucho, o lo ves pero intentas adaptar los zapatos como sea para que encaje en tus pretensiones, o aún peor, te adaptas tú a ellos, pero luego comienzas a darte cuenta que no es lo que te gustaría, y llega la frustración… pero no puedes dejarlos a un lado… ¿que harías sin zapatos? ¿qué seria de tu vida sin ellos? Cómo piensas que no puedes seguir andando sin zapatos te aceleras en la búsqueda de los siguientes, ya tienes en claro algunas cosas que no te gustaron de los anteriores, pero sigues sin pararte a reflexionar cómo serán los siguientes que busques. Total, que te abalanzas a por el primer par que encuentras a la vista y con esos te quedas… y así durante toda tu vida… Al final, con tanta prisa, recorres todo el camino con unos zapatos que no te quedan bien o te hacen daño, con una sensación constante de insatisfacción o frustración porque las cosas no son como te gustaría que fueran.

Es importante que antes aprendas a disfrutar de andar con los pies descalzos, de sentir las sensaciones del camino, la frescura de la hierba bajo tus pies, la calidez de la arena al caminar por la playa, el placer de chapotear en un charco de agua, y un sin fin más de sensaciones que te conectan con tu ser… solo a partir de ahí podrás emprender la búsqueda de “tus zapatos” de lo contrario podrías perderte un montón de momentos maravillosos. Cuando logres esa conexión con tu interior será el momento de decidir si quieres o no llevar zapatos, y en caso afirmativo establecer las bases de cúales serán aquellas características o requisitos fundamentales que deberán cumplir estos zapatos y rechazar cualquier opción que no esté acorde a tus deseos… sé firme en ello, de lo contrario podrás volver a verte andando con unos zapatos que no son adecuados para ti…

 Las personas dependientes emocionales tienen una necesidad imperiosa de encontrar pareja, la idea de estar en soledad y cuidar de sí mismas les aterra, o bien, tienen una idea preconcebida y poco realista en cuanto a las relaciones de pareja, fruto de años de recibir el bombardeo de mensajes sobre el amor romántico. Se embarcan en relaciones destructivas o tóxicas, no confían en sus propias capacidades y necesitan constantemente del consejo y la aprobación de las demás. Anteponen la felicidad de las otras personas a la suya propia, a cambio, esperan de ellas el cariño, la protección y el cuidado que necesitan. La única forma de romper este círculo vicioso es:

  • aprender a amarse
  • conocerse en profundidad y
  • aceptarse con defectos y virtudes.

Al fin y al cabo somos esa persona que estará con nosotrxs durante toda la vida.

Si sientes que este es tu caso, que pasas de una relación a otra, que tus relaciones son tormentosas o poco fructíferas, que dedicas tu vida al bienestar de lxs demás dejando a un lado el propio, o bien si simplemente deseas conocerte un poco mejor, explorar en tu interior para aprender a quererte y respetarte por sobre todas las cosas… acércate a conocernos, podemos ayudarte y guiarte en este maravilloso proceso de crecimiento personal.

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¿Te sientes bien con tu vida?

¿Te sientes satisfecho con tu vida?

Si respondiste que sí, pues GENIAL!!, tienes la actitud correcta, sabes valorar lo que tienes y disfrutarlo.

Si respondiste que no, quizás sea el momento de plantearse algún cambio.

Pero, ¿Cómo Hacerlo? ¿Qué Cambiar?

Tal vez una forma de redirigir nuestras vidas sea plantearnos qué objetivos perseguimos, ¿Qué queremos experimentar en la vida? ¿Cómo queremos crecer como personas? ¿Qué queremos aportar al mundo o a la gente que nos  rodea?.

Encontrar la respuesta a estas preguntas nos servirá de guía para centrarnos en lo esencial y tal vez descubrir nuevos caminos que nos hagan sentir mejor. Pero cuidado eso no es todo, una vez clarificado nuestros objetivos es hora de PASAR A LA ACCIÓN!!

es hora de pasar a la acción

¿Quieres superar la ansiedad? hay algunas cosas que deberías saber.

¿Has notado que nada más comenzar el día y disponerte a realizar tus actividades cotidianas experimentas angustia, ansiedad, preocupaciones y/o pensamientos repetitivos? ¿Te ocurre incluso con situaciones que no entrañan excesiva dificultad? Esto es indicador de un considerable nivel de estrés en nuestra vida, hecho del que no solemos darnos cuenta hasta que no experimentamos algún malestar significativo con síntomas que afectan tanto al plano físico, como al psicológico y conductual.

Los sucesos externos generadores de estrés no necesariamente deben ser tremendamente intensos, sino que como ya hemos comentado pueden “acumularse” en sus efectos hasta que superamos nuestro límite. La manera en que interpretamos y pensamos acerca de lo que nos ocurre afecta a nuestra perspectiva y experiencia de estrés. De manera que con frecuencia es nuestra interpretación lo que provoca una reacción negativa de estrés, más que el evento o situación a la que nos enfrentamos.

Nuestra reacción a las situaciones del entorno, está también afectada por nuestro nivel general de salud y bienestar. Si nos agobiamos constantemente, dormimos poco y no nos alimentamos de manera equilibrada, probablemente disponemos de menos recursos para afrontar situaciones difíciles. La clave está en que logremos equilibrar descanso, alimentación, ejercicio físico, trabajo, estudio y ocio.

Para afrontar el estrés nuestras estrategias deben dirigirse a prevenir o controlar los excesos en las demandas procedentes del entorno o bien de nosotros mismos. En los casos en que la situación que nos genera estrés es inevitable, el desafío consiste en hacer frente a la situación de la manera más saludable posible, lo cual incluye no seguir haciendo aquello que en otras ocasiones no nos ha dado resultado.

Os dejamos el siguiente vídeo para que os podáis hacer una idea de cómo el estrés repercute en nuestro cuerpo, nuestra mente y  nuestro comportamiento. Y os invitamos a reflexionar sobre el tema.